Corrientes, Jueves 9 de Septiembre de 2010
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Durante 2009 aumentó en $ 11.000 millones los fondos que reparte sin control a las provincias
Mariano Obarrio
LA NACION
Durante el año pasado, el gobierno de Cristina Kirchner aumentó en 11.000 millones de pesos las transferencias discrecionales a las provincias respecto de 2008, y el mayor salto se produjo en plena campaña electoral para los comicios del 28 de junio, en los que el ex presidente Néstor Kirchner sufrió una dura derrota.
Ese monto es similar a los recursos que este año podría perder la Nación si la oposición logra en el Congreso aumentar la coparticipación del impuesto al cheque (entre 10.000 y 12.000 millones de pesos), uno de los recursos que el Gobierno administra a voluntad.
De coparticiparse, las provincias pasarían a percibir esos fondos en forma automática y a administrarlos a su arbitrio. La Casa Rosada perdería así poder de discrecionalidad, aunque busca presentar el caso como "un irresponsable intento de la oposición de desfinanciar al Tesoro nacional".
En 2009, las transferencias totales a las provincias fueron de $ 102.096 millones, frente a 84.557 millones de 2008. Así, hubo un salto de 21%, $ 17.539 millones, según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que dirige Nadin Argañaraz, sobre la base de los datos oficiales del Ministerio de Economía. Los datos fueron verificados por analistas de la Asociación de Personal de Organismos de Control (APOC), que revisan la ejecución del presupuesto en Economía.
Si se desagregan las transferencias totales, la coparticipación automática a provincias fue de $ 69.267 millones en 2008 y de 75.670 millones en 2009. Aumentó sólo en 6403 millones. Esos giros no son discrecionales, por ser automáticos.
Otros envíos sí lo son. Por caso, las transferencias de capital, que la Nación envía para obra pública que define la provincia, pero que se financian con recursos nacionales. Ese ítem creció de $ 7754 millones en 2008 a 15.621 millones en 2009. Es decir que aumentó 7867 millones.
Además, se incrementaron las transferencias corrientes. Son las que se giran para gastos corrientes de los distritos (sueldos, insumos o subsidios a docentes). Saltaron de $ 7536 millones a 10.804 millones de un año a otro, una suba de 3268 millones. La suma de ambos aumentos de envíos (corrientes y de capital) es de $ 11.135 millones, la masa discrecional.
En 2009, la suma de transferencias corrientes y de capital dio $ 26.425 millones; el año anterior, 15.290 millones. La diferencia también arroja una suba de 11.135 millones.
Dentro de la masa total de envíos a provincias, los giros discrecionales explicaron un 18% de los $ 84.000 millones en 2008 y saltaron a un 26% de los 102.000 millones en 2009. En contrapartida, la coparticipación automática participó un 82% de aquellos recursos en 2008 y un 74% de éstos en 2009.
En otras palabras, mientras la coparticipación automática aumentó $ 6403 millones (37% de la suba de 17.538 millones), los giros discrecionales lo hacían en 11.135 millones de 2008 a 2009 (63%).
Según el Iaraf, de 2007 a 2008 la coparticipación tuvo un 89% de la suba en las transferencias, y los giros a dedo explicaron el 11% de ese incremento. ¿Por qué el salto en 2009? Las provincias agigantaron el rojo en sus cuentas y, además, hubo elecciones.
Año 2010
¿Cómo se perfila 2010? Según un informe de la consultora Economía & Regiones (E & R), la coparticipación automática fue de $ 6541 millones en enero y de 6733 millones en febrero, y crece al 22,4% respecto de esos meses de 2009. Según el Iaraf, las transferencias corrientes y de capital cayeron en enero y febrero últimos, pero aún no hay datos desagregados.
Dentro de las transferencias de capital, de $ 15.621 millones en 2009 hubo 2931 millones del Fondo Federal Solidario (FFS), que se creó en abril de 2009, dos meses antes de los comicios, y sólo para afectar a obras públicas. El FFS, que el mes último fue de 399 millones según E&R, se compone con el 30% del complejo sojero y se distribuye en forma automática según los porcentajes de la coparticipación. Si bien no es discrecional, los gobernadores sólo pueden afectarlo a obras públicas y no a gastos corrientes.
Sin el FFS, las transferencias de capital de $ 15.621 millones en 2009 hubieran sido de 12.690 millones. Y el crecimiento de los giros discrecionales a las provincias de $ 11.135 millones hubiera sido de 8204 millones. Es una suma también cercana a la que recauda la Nación por el impuesto al cheque y que no distribuye.
Del total de este gravamen, sólo llega a las provincias el 15%, pero la oposición quiere coparticipar el 100%. Significaría para la Casa Rosada la pérdida de una herramienta clave en su esquema de poder: con el uso de esa discrecionalidad disciplinó en estos años a gobernadores e intendentes, incluso de signo político opositor, y así ganó apoyo parlamentario y elecciones.
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