Coloquio de IDEA
¿Por qué las empresas chinas avanzan en el mundo?
Cuando Nicolás Aguzín llegó a Hong Kong como ejecutivo de JP Morgan, tenía sobre China la misma idea que buena parte de Occidente: creía que sus empresas copiaban productos, que había mucha tramp...
Cuando Nicolás Aguzín llegó a Hong Kong como ejecutivo de JP Morgan, tenía sobre China la misma idea que buena parte de Occidente: creía que sus empresas copiaban productos, que había mucha trampa y poca seriedad. “Y la realidad es que cuando llegué había una parte importante de eso. Lo que pasa es que durante los años que estuve ahí lo vi cambiar”, contó hoy en el 62° Coloquio de IDEA.
Aguzín creció en Formosa, hizo carrera en JP Morgan y terminó siendo el único no chino en liderar la Bolsa de Hong Kong. Hoy es inversor privado y miembro de los directorios de Mercado Libre, Globant, Pampa Energía y DayOne. En una charla con Gastón Remy, secretario de IDEA y cofundador y CEO de NuQlea, explicó por qué las compañías chinas crecieron tan rápido y qué puede tomar la Argentina de esa experiencia.
El ejecutivo relativizó la idea de que todo se explique por los subsidios. Admitió que existen en algunas áreas, pero comparó el gasto total que destina el Estado como porcentaje del PBI a las compañías. En Francia ronda el 56%, en Estados Unidos el 38% y en China, el 32%. “Puede haber ciertos subsidios en áreas, pero no puede ser a todo el mundo”, dijo.
En cambio, identificó cinco “engranajes”. El primero es la escala, gracias a sus 1400 millones de habitantes. Es, según Aguzín, el único factor difícil de replicar. Eso implica que China necesita una capacidad de generación eléctrica 2,5 veces mayor que la de Estados Unidos y 70 veces superior a la de la Argentina.

Aguzín, en diálogo con Gastón Remy, repasó los cinco factores que explican el crecimiento de las empresas chinasMauro V. Rizzi
El segundo es el talento, combinado con una fuerte ética de trabajo. La Argentina gradúa alrededor de 8500 ingenieros por año; Estados Unidos, 120.000, y China, 1,5 millones. A eso se suma la ambición. Después de la pandemia, contó, en China los empleados no querían quedarse en sus casas ni se tomaban vacaciones. En el sector tecnológico se popularizó el esquema “996”, que significa trabajar de 9 a 21, seis días por semana.
Capitalismo salvaje
El tercer engranaje es la hipercompetencia, que surge de la combinación de ambición, talento y masa crítica. En 2018 había más de 500 marcas de autos eléctricos compitiendo en China y hoy quedan menos de 100. “No hay muchas industrias que en seis años hayan hecho desaparecer el 80% de las marcas”, señaló. Las empresas peleaban con márgenes bajísimos.
“Es un capitalismo salvaje. Cuando las empresas salen de China ya compitieron en la competencia más feroz que te puedas imaginar, y afuera les parece casi fácil”, describió. En China, ese fenómeno tiene un nombre con connotación negativa, neijuan, que se traduce como involución.
El cuarto es la velocidad de aprendizaje. En Occidente, explicó, las empresas hacen un estudio de mercado, planifican, prueban un piloto, ajustan y recién entonces lanzan. En China, una idea pasa por un análisis mínimo, se lanza, se mide el resultado, se corrige y se vuelve a lanzar. “Cuando nosotros seguimos analizando, ellos ya lanzaron dos o tres veces”, dijo.
El quinto es el ecosistema industrial. Alrededor de la Gigafactory de Tesla en Shanghai se radicaron 400 proveedores que cubren el 95% de lo que necesita en un radio de 100 kilómetros. Con cerca de 20.000 empleados, los mismos robots y los mismos modelos, la planta de California produce entre 420.000 y 450.000 autos por año, y la de Shanghai, 950.000.
Según Aguzín, esos engranajes funcionan gracias a un “aceite” que los lubrica, el sistema financiero, que necesita apoyarse en el ahorro local. La inversión externa puede iniciar el proceso, pero para que sea sustentable, tiene que haber ahorro interno. En China, los depósitos equivalen al 250% del PBI; en la Argentina, no llegan al 20%, mientras que hay más de US$200.000 millones fuera del sistema que “no generan nada”. “En parte es porque históricamente no hubo confianza”, afirmó.
Para el ejecutivo, la Argentina puede replicar varios de esos engranajes. “En JP Morgan había argentinos por todos lados, y a niveles muy altos. El argentino trabaja duro, tiene ambición, se la rebusca”, dijo. También sugirió no elegir un bando geopolítico de manera excluyente y recordó que el principal socio comercial de aliados de Estados Unidos como Japón, Corea y Australia es China. Entre las oportunidades mencionó la energía, los alimentos, la minería y los data centers.
“Tenemos que dejar de demonizar a los empresarios”, pidió. Y concluyó que el futuro del país no se definirá por decreto, sino por empresarios que quieran crecer, empresas dispuestas a competir, reglas claras y ahorro interno.
Por Sofía Diamante
FUENTE:LA NACIÓN
- Fecha 30.09.2026
- Sección Economia
- Enlace permanente https://www.sietepuntasdigital.com/site/detail/20186-por-que-las-empresas-chinas-avanzan-en-el-mundo
